Click here for English Version
Mensaje del Dia de Hiroshima
Por David Krieger, August 1, 2006
Traducción de Rubén Arvizu
Estimados amigos,
En el momento de escribir esto, la guerra se abate sobre Iraq y el Líbano. Muchos inocentes están siendo muertos y heridos. Las máquinas guerreras de naciones poderosas están demostrando de nuevo que tanto las municiones como la vida humana son objetos de consumo en el altar de la guerra. Por supuesto que los líderes, como siempre, están muy lejos de los frentes donde se libran las batallas.
Estas guerras ocurren en el aniversario 61 de la Era Nuclear , una era en la cual nuestras tecnologías tienen la capacidad para destruir a la humanidad y todas las otras formas de vida en el planeta. Nunca debemos perder de vista el hecho de que las armas nucleares están siempre disponibles para ser utilizadas por aquellos que las poseen.
Las armas nucleares son un arsenal ilegal e inmoral Son también antidemocráticas, antihumanas, van en contra de la vida y en contra del medio ambiente. Estas armas representan la más enorme cobardía, son lanzadas a grandes distancias para asesinar indiscriminadamente a civiles y combatientes, hombres y mujeres, niños y ancianos.
No tiene nada de honorable el producir, poseer, probar, amenazar o utilizar las armas nucleares. Todos aquellos que toman parte en los programas de armas nucleares, y obtienen su sustento de ello, son los peores arribistas, arriesgando el fin de la humanidad con el afán de un lucro personal.
Nos enfrentamos al mayor reto de la historia de la humanidad. Nuestra responsabilidad como ciudadanos de la Tierra en el comienzo del siglo XXI es poner fin a las armas que amenazan a la humanidad y eliminar la guerra como una institución social. Desafortunadamente, estamos muy lejos de alcanzar esas metas tan críticas para el futuro de la vida en nuestro planeta.
Los sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki son los embajadores y profetas de la Era Nuclear. Han visto la destrucción atómica como ningún otro ser humano. Sus testimonios son reflexiones muy serias sobre el terrible poder del átomo.
Quieren que su pasado no se convierta en nuestro futuro.
Pero su testimonio no es suficiente. Debemos actuar pensando que el futuro de la humanidad depende de nuestro éxito en eliminar las armas nucleares y la guerra.Lo que está en riesgo es demasiado grande y las perspectivas de éxito son muy pequeñas, pero con valor y persistencia podemos alcanzar esa meta. Y ese brillo de esperanza en un momento de tanta oscuridad debe inspirarnos para cambiar este mundo.
David Krieger es Presidente de la Nuclear Age Peace Foundation.
Rubén Arvizu es Director para América Latina de la Nuclear Age Peace Foundation.
|