Dios susurró al oído de George Bush.
Entonces vino asombro y temor.
El presidente guerrero se pavoneó triunfante.
Ahora, dos años y medio han pasado.
Soldados norteamericanos han estado muriendo constantemente
Como goteando de una hoja de otoño
Dos mil soldados norteamericanos han muerto.
No muchos comparados con las muertes irakies
O las innumerables hojas de otoño.
Pero son dos tercios de aquellos que murieron
El 11 de septiembre.
Estas muertes se utilizan para justificar las próximas muertes.
Y así continúa, mientras gritos angustiosos retumban
En esta tierra devastada.
Mientras tanto, siguen cayendo las hojas empapadas
Por la lluvia otoñal.