Peor que la guerra, la guerra, la interminable e insensata guerra.
Peor que las mentiras que condujeron a esta guerra,
Peor que los incontables muertos y heridos,
Peor que ocultar los ataúdes y no atender a los entierros,
Peor que burlarse del derecho internacional,
Peor que las torturas en la prisión de Abu Ghraib,
Peor que la corrupción de soldados jóvenes,
Peor que minar nuestro sentido colectivo de la decencia,
Peor que la arrogancia, el egoísmo y el bravado,
Peor que nuestra pérdida de credibilidad en el mundo,
Peor que la pérdida de nuestras libertades,
Peor que no aprender nada del pasado,
Peor que destruír el futuro,
Peor que la increíble estupidez de todo ésto,
Peor que todo lo anterior,
Como si no fuera bastante una guerra, un país o el curso de una vida,
Está el silencio, el aterrante silencio, de los norteamericanos con conciencia.
*David Krieger es Presidente de la Nuclear Age Peace Foundation
**Rubén Arvizu es Director para América Latina de la Nuclear Age Peace Foundation