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Hay un Septiembre 11 Nuclear en Nuestro Futuro?
Por David Krieger, October 2, 2003
Traducción de Rubén Arvizu
Tarde o temprano habrá un 9/11 nuclear en
alguna ciudad norteamericana o la de un aliado de los E.E.U.U.
a menos de que un programa serio se emprenda para prevenir que
tal cosa ocurra. Un ataque nuclear terrorista contra una ciudad
norteamericana podría tomar muchas formas. El peor de los
casos sería la detonación de un dispositivo nuclear
dentro de una ciudad.
Dependiendo del tamaño y de la sofisticación
del arma, podría matar a centenares de millares o aún
millones de personas. Los terroristas podrían obtener un
dispositivo nuclear robando o comprando un arma nuclear ya creada
o robando o comprando los materiales nucleares para crear una
bomba rudimentaria. Aunque ninguna de estas opciones sería
fácil, no pueden ser desechadas como algo imposible para
una resuelta organización terrorista. Si los terroristas
tuvieran éxito en la obtención de un arma nuclear,
tendrían que traerla a los E.E.U.U., asumiendo que no la
crearon ya en este país.
Mientras que esto no sería necesariamente
fácil, muchos analistas han sugerido que estaría
dentro del reino de lo posible. Un ejemplo de ello es traer un
dispositivo nuclear a un puerto norteamericano oculto en un buque
de carga. Otra forma de ataque nuclear terrorista que requiere
menos sofisticación sería la detonación de
una de las llamadas "bombas sucias" Este tipo de dispositivo
no sería capaz de una explosión nuclear sino utilizaría
explosivos convencionales para dispersar los materiales radiactivos
dentro de un área poblada. La detonación de tal
dispositivo podía causar el pánico masivo debido
al temor del público a las enfermedades causadas por la
radiación: futuros cánceres y leucemias.
Un estudio de la Secretaría de Energía
-aprobado tanto por republicanos como demócratas, dirigido
por el ex líder mayoritario del senado. HowardBaker, solicitó
que en el 2001 Estados Unidos gastara más de 30 mil millones
de dólares en un período de ocho a diez años
para evitar que armas nucleares y materiales radiactivos de la
ex Unión Soviética caigan en manos terroristas.
El estudio aseguró que éste era el mayor peligro
para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Actualmente, la administración Bush solamente
está invirtiendo la mitad de la cantidad recomendada, mientras
que gasta enormes recursos en pagar la invasión, ocupación
y reconstrucción de Iraq así como programas que
no proporcionarían una seguridad eficaz a los ciudadanos
de E.E.U.U. La gran dificultad en la prevención de un 9/11
nuclear es que se requerirá terminar con los dobles estándares
que E.E.U.U. y otros estados nucleares han desarrollado durante
la era nuclear.
Prevenir el terrorismo nuclear no será posible
sin un programa global serio para eliminar las armas nucleares
y controlar los materiales que se podrían convertir en
tales armas.
El programa requeriría un acuerdo universal
en la forma de un tratado ejecutorio que previera lo siguiente:
Contabilidad completa y salvaguarda internacional
de todas las armas nucleares, materiales nucleares y reactores
nucleares en todos los países, incluyendo los estados nucleares;
Control y seguimiento internacional del movimiento
de todos los materiales usados para fabricar armas nucleares;
Desmantelar y prohibir todas las instalaciones
de uranio enriquecido y las usadas para la separación del
plutonio, y la puesta en práctica de un plan para acelerar
la eliminación progresiva de todas las plantas de energía
atómica;
El reconocimiento y apoyo completo de los estados
nucleares de su obligación existente conforme al Tratado
de No Proliferación Nuclear para eliminar sus arsenales
nucleares;
Desmontar rápidamente las armas nucleares
existentes de una manera ordenada y transparente y transferir
materiales nucleares a los sitios internacionales de control;
y
Criminalizar la posesión, la amenaza o el
uso de armas nucleares.
Tal vez estos pasos pueden parecer extremos, pero
en realidad son necesarios para prevenir un 9/11 nuclear.
Si eso está entre nuestras mayores prioridades
como país, y seguramente debe estar, el gobierno de E.E.U.U.
debe comenzar a conducir de inmediato al mundo hacia esta dirección.
Ahora es el momento de actuar, antes de que una o más ciudades
de E.E.U.U. sean devastadas por el terrorismo nuclear.
*David Krieger es presidente de Nuclear Age Peace
Foundation (www.wagingpeace.org). Es co-autor de Choose Hope,
Your Role in Waging Peace in the Nuclear Age (Elige la Esperanza,
Tu Papel para Emprender la Paz en la Era Nuclear.)
*Rubén Arvizu es Director para América
Latina de la Nuclear Age Peace Foundation. Actualmente está
dirigiendo los esfuerzos para establecer la NAPF en México
y otros países de América Latina incluyendo España.
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