Click here for English
version
El Camino del Encubrimiento es
el Camino que Lleva a la Ruina
Por el Senador Robert Byrd*,
Observaciones ante el Senado de los E.E.U.U., Junio 24 de 2003
Traducción de Ruben Arvizu**
Sr. Presidente, el otoño pasado, la Casa
Blanca lanzó una estrategia de seguridad nacional que eliminó
las doctrinas de la disuasión y de la contención
que han sido un sello de la política extranjera norteamericana
desde hace más de medio siglo.
Esta nueva estrategia se basa en el derecho a la
guerra preventiva contra los que pudieran amenazar nuestra seguridad.
Tal estrategia de atacar primero posibles peligros
se basa básicamente en la interpretación exacta
y oportuna de los servicios de inteligencia. Si vamos a atacar
primero, basado en peligros percibidos, las interpretaciones tienen
que ser exactas. Si nuestros servicios de inteligencia son inexactos,
podemos lanzar guerras preventivas contra países que no
plantean una amenaza verdadera contra nosotros. O podemos pasar
por alto los países que plantean amenazas verdaderas a
nuestra seguridad, no permitiéndonos buscar soluciones
diplomáticas para evitar una crisis antes de que se convierta
en una guerra. En cualquier caso muchas vidas podrían perderse
innecesariamente. En otras palabras es mejor estar seguros que
podemos distinguir las amenazas inminentes de las falsas alarmas.
Hace noventa y seis días [fecha de junio
24 ], el Presidente Bush anunció que había iniciado
una guerra "para desarmar a Irak, para liberar a su gente
y para defender al mundo de un grave peligro." El Presidente
dijo públicamente: "nuestra nación entra con
renuencia a este conflicto -- sin embargo, nuestro propósito
es claro. El pueblo de los Estados Unidos y nuestros amigos y
aliados no vivirá ante la sombra de un régimen barbárico
que amenace la paz con las armas de destrucción total."
[Informe a la nación, Marzo 19,2003 ]
Más tarde el Presidente anunció que
las operaciones principales de combate habían concluído
el primero de mayo.. Y dijo: "las operaciones importantes
de combate en Irak han terminado. En la batalla de Irak, Estados
Unidos y sus aliados han prevalecido." Desde entonces, Estados
Unidos han sido reconocidos por la comunidad internacional como
la potencia que ocupa Irak. Pero, no hemos encontrado ninguna
evidencia que confirmara la razón oficial por la que nuestro
país inició la guerra; o sea, que las armas de destrucción
total de Irak constituían una amenaza grave hacia Estados
Unidos.
Hemos oído mucho sobre la historia revisionista
de la Casa Blanca cuando trata de contestar a los que preguntan
si había una amenaza verdadera de Irak. Pero para mí,es
el Presidente el que intenta revisar la historia. La evidencia
es clara, abundante e inequívoca: la administración
intentó presentar a Irak como una amenaza directa y mortal
hacia la nación norteamericana. Pero hay una gran diferencia
entre la información de inteligencia escogida por la administración
y presentada al Congreso y al pueblo americano cuando es comparada
contra lo que hemos descubierto realmente en Irak. Este Congreso
y los ciudadanos que nos han electo exigen una explicación
de la administración.
En enero 28 de 2003, el Presidente Bush dijo en
su Informe anual a la nación: "el gobierno británico
tiene pleno conocimiento de que Saddam Hussein buscó recientemente
grandes cantidades de uranio en África." Sin embargo,
según informes noticiosos, la CIA sabía desde marzo
de 2002 que estos datos eran falsos. .Además, la Agencia
Internacional de Energía Atómica también
desacreditó esta afirmación.
En febrero 5, el Secretario de Estado Colin Powell
dijo ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas: "nuestros
cálculos conservadores indican que Irak tiene hoy una reserva
de entre 100 y 500 toneladas de agentes químicos para armamentos.
Ésto es bastante para llenar 16,000 cohetes teledirigidos."
[ observaciones al Consejo de Seguridad de la O.N.U, página
12 ] La verdad es, hasta la fecha no hemos encontrado nada de
este material, ni esos millares de cohetes cargados con armas
químicas.
En febrero 8 de este año, el Presidente
Bush dijo a la nación: "tenemos informes que nos dicen
que Saddam Hussein autorizó recientemente a comandantes
iraquíes a utilizar armas químicas, las mismas armas
que el dictador niega tener." [ discurso por la radio, febrero
8 de 2003 ] Sr. Presidente, es un alivio ver que tales armas no
fueron utilizadas, pero todavía no se ha explicado porqué
el ejército iraquí no las utilizó. ¿El
ejército iraquí abandonó sus posiciones antes
de que las armas químicas pudieran ser utilizadas? Si es
as,í ¿por qué no encontramos esas armas supuestamente
abandonadas? ¿O es que el ejército iraquí
nunca tuvo esas armas químicas? Necesitamos respuestas.
En marzo 16, el domingo antes de que la guerra
comenzara, en una entrevista con Tim Russert, el vice Presidente
Cheney dijo que los iraquíes deseaban "ser librados
de Saddam Hussein y darán la bienvenida como libertadores
a los Estados Unidos cuando hagamos eso." y agregó,
"... la mayoría de ellos lo entregaría [ a
Saddam Hussein ] en un minuto si pensaran que podrían hacerlo
con seguridad." [ Meet the Press, 3/16/03] Pero en realidad,
Sr. Presidente, las ciudades iraquíes permanecen hoy en
desorden, nuestras tropas están bajo ataque, nuestro gobierno
de ocupación trabaja y vive en campamentos fortificados,
y todavía estamos intentando determinar lo ocurrido al
dictador depuesto.
En marzo 30, el Secretario de la Defensa, Donald
Rumsfeld, durante el momento más crítico de la guerra,
dijo sobre la búsqueda de las armas de destrucción
total: "Sabemos donde están. Están en el área
alrededor de Tikrit y de Bagdad y en el este, el oeste, el sur,
y el norte." [ This Week, 3/30/03, página 8 ] Pero
Bagdad cayó en manos de nuestras tropas el 9 de abril,
y Tikrit en abril 14, y la información de las fuentes de
inteligencia de la secretaria de Rumsfeld no nos ha conducido
a ninguna arma de destrucción total.
Ya sea que los informes de inteligencia hayan sido
o no manipulados o exagerados, para hacer que Iraq pareciera una
amenaza inminente a los Estados Unidos, está claro que
la retórica de la administración Bush aprovechó
el miedo bien fundado del público norteamericano sobre
futuros actos de terrorismo. Pero, después de un exhaustivo
examen, muchas de estas declaraciones no tienen nada que ver con
inteligencia, porque están basadas en conjeturas. Se planearon
para aprovechar el miedo del público.
La cara de Osama bin Laden se transforma en la
de Saddam Hussein. El Presidente Bush mezcló veladamente
estas imágenes en su Informe anual a la nación:
"Imaginen a esos 19 secuestradores con otras armas y otros
planes - esta vez armados por Saddam Hussein. Sólo requerirían
de un frasco, de una caja entrando ilegalmente al país
para traer un horror como ninguno que hayamos visto antes."
[ Informe a la nación ,página 7 ] Juzgando esta
frase, no sólo el Presidente confunde a alQaeda con Iraq,
sino que también parece dar un voto de no-confianza a nuestros
esfuerzos por la seguridad de la patria. ¿No es la Casa
Blanca el cerebro detrás del Departamento de Seguridad
de la Patria? ¿No se supone que es la administración
la que debe evitar que entren al país esos frascos y cajas,
en lugar de intentar aterrorizar a nuestros conciudadanos?
La administración advirtió no solamente
sobre más secuestradores que llevaban productos químicos
mortales, la Casa Blanca incluso sugirió el tiempo que
tomaría para los inspectores de la O.N.U encontrar, la
"pistola humeante" - la evidencia de las armas ilegales
de Saddam, que pondría a Estados Unidos en el enorme riesgo
de un ataque nuclear de parte de Iraq. La consejera de seguridad
nacional Condoleeza Rice declaró en septiembre 9 de 2002,
, "no quisiéramos que la ' pistola humeante' sea una
nube en forma de hongo" ¡[ Los Ángeles, Times,
" Estados Unidos dice: crece la amenaza por Iraq," 9/9/02
] ¡Qué buena retórica! ¿Nubes en forma
de hongo? ¿Dónde está la evidencia para esto?
No hay ninguna.
En septiembre 26, 2002, apenas dos semanas antes
de que el Congreso votara sobre una resolución permitiendo
que el Presidente invadiera Irak, y seis semanas antes de las
elecciones de mitad de gobierno, el mismo Presidente Bush elaboró
el hecho de que Irak intentaba atacar a los Estados Unidos. Después
de reunirse en esa fecha con miembros del Congreso, el Presidente
dijo: "El peligro para nuestro país es grave. El peligro
para nuestro país está creciendo. El régimen
iraquí posee armas biológicas y químicas.
Ese régimen está buscando una bomba nuclear, y con
el material fisible, podría construir una dentro de un
año."
Éstas son las palabras del Presidente. Él
dijo que Saddam Hussein "está buscando una bomba nuclear."
¿Hemos encontrado evidencia hasta la fecha de este escalofriante
alegato? No.
Pero, el Presidente Bush continuó diciendo
en ese día de otoño: "los peligros que hacemos
frente empeorarán de mes a mes y de año a año.
Ignorar estas amenazas es animarlas. Y cuando se hayan materializado
completamente podría ser demasiado tarde para protegernos
y a nuestros amigos y aliados. Para entonces el dictador iraquí
tendría los medios para aterrorizar y dominar la región.
Cada día que pase podría ser el momento en que el
régimen iraquí dé el ántrax o VX o
hasta un arma nuclear a un aliado terrorista." [ comentarios
en el Rose Garden 9/26/02 ]
Y aún así siete semanas después
de declarar la victoria en la guerra contra Irak, no hemos visto
ni un sólo fragmento de la evidencia para apoyar sus demandas
de peligros graves, de armas químicas, de complicidad con
al Qaeda, o de armas nucleares.
Tan sólo unos días antes de que se
votara una resolución que otorgó el Presidente poderes
para la guerra sin precedentes, el Presidente Bush intensificó
la táctica del miedo. En octubre 7, apenas cuatro días
antes del voto de octubre 11 en el senado sobre la resolución
de la guerra, el Presidente indicó: "Sabemos que Irak
y la red terrorista de al Qaeda tienen un enemigo común
- los Estados Unidos de América. Sabemos que Irak y al
Qaeda han tenido contactos de alto nivel durante más de
una década." El Presidente Bush continuó: "hemos
sabido que Irak ha entrenado a miembros de al Qaeda en la fabricación
de bombas.y gas venenoso... La alianza con los terroristas podría
permitir que el régimen iraquí ataque a este país
sin dejar ninguna huella."
El Presidente Bush también habló
sobre el programa nuclear de Irak cuando dijo: "la evidencia
indica que Irak está reconstituyendo su programa de armas
nucleares. Saddam Hussein ha celebrado muchas reuniones con los
científicos nucleares iraquíes, grupo que él
llama su ' nuclear mujahideen ' - sus guerreros santos nucleares....
Si el régimen iraquí puede producir, comprar, o
robar una cantidad de uranio altamente enriquecido un poco más
grande que una pelota de beísbol, podría tener un
arma nuclear en menos que un año." [ Museo de Cincinnati,
10/7/02, página 3-4 ]
Esta es la clase de inteligencia e indignante retórica
con la que el pueblo norteamericano ha sido bombardeado para justificar
la guerra con Irak. Es la misma clase de inflada evidencia que
fue dada al Congreso para obtener el voto para la guerra en octubre
11 de 2002.
Escuchamos algunas voces de desacuerdo, ¿pero,
porqué debe importarnos? Después de todo, los Estados
Unidos ganaron la guerra,¿o no ? Saddam Hussein ya no está
en el poder; o está muerto o está oculto. ¿Qué
importa si la realidad no revela el mismo terrible escenario que
nos fue descrito tan cuidadosamente antes de la guerra? ¿O
que las apocalípticas visiones de nubes en forma de hongo
y de las ciudades americanas amenazadas con gérmenes y
productos químicos mortales fueron exageradas? ¿Cuál
es el problema?
Sr. Presidente, nuestros hijos e hijas que visten
uniforme respondieron a la llamada al deber. Fueron enviados a
las candentes arenas del Medio Oriente para luchar en una guerra
que ha costado ya las vidas de 200 norteamericanos, de millares
de civiles iraquíes inocentes, y de innumerables soldados
iraquíes. Nuestras tropas todavía están en
riesgo. Casi no hay día en que no ocurra otro ataque contra
las tropas que están intentando restaurar el orden en un
país que está al borde de la anarquía. ¿Cuándo
regresarán a casa?
El Presidente dijo al pueblo norteamericano que
nos obligaban a ir a la guerra para salvar a nuestro país
de una amenaza grave. ¿Estamos hoy más seguros de
lo que estábamos en marzo 18 de 2003? Nuestra nación
está ahora obligada a reconstruir un país saqueado
por la guerra y la tiranía, y el costo de esa tarea se
está pagando con sangre y crece cada día.
Está en el interés nacional examinar
lo que se nos fue dicho sobre la amenaza de Irak. Es de absoluto
interés nacional saber si las fuentes de inteligencia son
culpables. Es de absoluto interés nacional saber si la
información de inteligencia fue distorsionada.
Sr. Presidente, el Congreso debe hacer frente cuanto
antes a esta situación. El Congreso debe comenzar inmediatamente
una investigación sobre la información de inteligencia
que fue presentada al pueblo norteamericano sobre las estimaciones
de las armas de destrucción total de Saddam y de la forma
en la que esa inteligencia pudo haber sido mal empleada. Éste
no es el momento para un Congreso tímido. Tenemos la enorme
responsabilidad de actuar en el interés nacional y proteger
al pueblo norteamericano. Debemos ir hasta el fondo de este asunto.
Aunque algunas medidas indecisas se han tomado
en los pasados días para comenzar una revisión de
estas informaciones -debo expresar mis palabras cuidadosamente,
porque puedo ser tentado para utilizar "investigación"
o "análisis" para describir esta revisión,
y ésos son los términos que me dicen no deben ser
utilizados- las medidas propuestas no son las adecuadas para lo
que requiere la situación. Ya estamos preparando cosméticamente
los términos sobre cómo describir la revisión
propuesta sobre la información dada por nuestras fuentes
de inteligencia: palabras color de rosa para dar al pueblo norteamericano
la impresión que el gobierno tiene controlada la situación,
y que no hay razón para hacer preguntas agresivas. Éste
es el mismo problema que nos condujo a esta controversia sobre
informes no veraces de las fuentes de nteligencia. Juego de palabras.
Muchos juegos de palabras.
Bien, Sr. Presidente, éste no es ningún
juego. Por primera vez en nuestra historia, Estados Unidos ha
ido a una guerra debido a los informes de inteligencia que aseguraron
que un país amenazaba a nuestra nación. El Congreso
no debe conformarse con utilizar procedimientos de funcionamiento
estándar para examinar este asunto extraordinario.. No
debemos aceptar ningún substituto para una investigación
completa,de ambos partidos políticos sobre la actuación
de nuestros servicios de inteligencia de la preguerra sobre la
amenaza de Irak.
El propósito de tal investigación
no es jugar a la política pre-electoral, ni enfrascarnos
en lo que alguien ha llamado "historia del revisionismo."
Hay que ir al fondo de la verdad. Las preguntas más detalladas
deben enfocarse sobre lo que nuestra inteligencia sabía
sobre Irak, y cuándo lo supo. Corremos el grave riesgo
de que el pueblo norteamericano, quién nos eligió
para servir, pierda confianza en nuestro gobierno.
Esta amenazante crisis de la confianza no se limita
al público. Muchos de mis colegas estavieron dispuestos
a confiar en la administración y votaron para autorizar
la guerra contra Irak. Muchos miembros de este cuerpo legislativo
confiaron tanto que dieron al Presidente autoridad absoluta para
comenzar la guerra. Como el Presidente Reagan dijera una vez,
"confíe, sí, pero verifique." A pesar
de mi oposición, el Senado dió su voto absoluto
otorgando al Presidente poderes sin precedente para declarar la
guerra. Mientras la reconstrucción continúa, así
debe hacerse con las preguntas, y es hora de verificar.
He servido al pueblo de Virginia del Oeste en el
Congreso durante medio siglo. He atestiguado engaños y
escándalos, encubrimientos y sus consecuencias. He visto
a Presidentes de ambas partidos que gozaron una vez de gran renombre
y al terminar su mandato salieron con deshonra porque engañaron
al pueblo norteamericano. Lo digo cláramente a esta administración:
nada de tratar de ocultar la verdad. No desaliente buscar de la
verdad en este delicado asunto.
Sr. Presidente, el pueblo norteamericano tiene
preguntas que necesitan ser contestadas sobre porqué fuimos
a la guerra contra Irak. Tratar de negar la importancia de estas
preguntas es trivializar la confianza de la gente.
El servicio de inteligencia es secreto por necesidad,
pero nuestro gobierno debe ser abierto por su constitución.
Debemos ser honestos con la nación norteamericana. El Congreso
tiene la obligación de investigar el uso el uso dado por
la administración a la información proporcionada
por sus servicios de inteligencia, de modo que el pueblo norteamericano
pueda comprobar que los que ejercen el poder, especialmente el
impresionante poder de la guerra preventiva, pueden ser llamados
a cuentas. No debemos recorrer el camino del encubrimiento. Ése
es el camino a la ruina.
*Robert Byrd es Senador demócrata por
el Estado de Virginia del Oeste. Ha servido a su estado desde
hace más de 50 años y es uno de los políticos
más respetados de los Estados Unidos.
*Rubén
Arvizu es Director para América Latina de la Nuclear
Age Peace Foundation.
|