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Declaración De La Nuclear
Age Peace Foundation:
El Desafío De Las Armas Nucleares En
el Siglo XXI Un Camina Hacia Adelante
15 Junio 2003
*Traducción de Rubén Arvizu
Los pueblos y los gobiernos del mundo enfrentan
un urgente desafío referente a las armas de destrucción
total y en especial al armamento nuclear.
En la encrucijada de la tecnología, el terrorismo,
la ambición geopolítica, y las políticas
del derecho preferente son nuevos y espantosos peligros para la
humanidad. A pesar de haberse terminado el estado de alerta nuclear
de la guerra fría, el armamento nuclear de nuevo amenaza
a la humanidad con posibilidades catastróficas.
Reconocemos la necesidad de cualquier gobierno
de defender sus intereses de seguridad de acuerdo al derecho internacional;
y por lo tanto, reconocemos que amenazas distintivas para estos
intereses ahora existen como resultado de una red internacional
activa de terroristas que ha declarado la guerra contra Estados
Unidos y sus aliados. No obstante, rechazamos las políticas
de la actual administración norteamericana que ha aumentado
su confianza en las armas nucleares como una respuesta lógica
a esas amenazas. Encontramos inaceptable asignar cualquier papel
de seguridad a las armas nucleares. Más específicamente,
las armas nucleares son totalmente irrelevantes e ineficaces en
lo referente a la lucha contra el terrorismo.
Las armas nucleares, combinadas con las políticas
que disminuyen las barreras para su uso, presentan peligros sin
precedentes de destrucción masiva, recordándonos
los horrores de Hiroshima y Nagasaki. Cualquier uso importante
de tales armas condenaría el futuro de la humanidad y causaría
la extinción de la mayoría de la vida en el planeta.
El régimen internacional que prevenía
la proliferación de armas nucleares se ha erosionado gravemente
en años recientes, y está en peligro de desintegrarse
por completo. Esto se debe en gran parte a la negación
de los estados nucleares de cumplir con sus obligaciones del artículo
VI del Tratado de No Proliferación Nuclear para continuar
el desarme en base a la buena fe. Otros estados, tomando nota
de esta negativa durante más de cinco décadas para
librarse por completo de estas armas, han considerado las ventajas
cada vez mayores para adquirir también armas nucleares.
En 1998, la India y Paquistán, respondiendo
en parte al fracaso de los estados nucleares por alcanzar el desarme,
decidieron cruzar el umbral nuclear. Estos dos países,
ambos no participantes del Tratado de No Proliferación
Nuclear tienen una larga historia de conflictos y guerras entre
sí. Son el detonante para una guerra nuclear potencial
en Asia del Sur.
Otro punto de conflicto es el arsenal israelí
de armas nucleares, que introduce el riesgo de una apocalíptica
crisis futura en Medio Oriente. El arsenal nuclear de Israel y
la amenaza implícita de su uso ha animado a otros países
de Medio Oriente para buscar o adquirir armas de destrucción
total, incluyendo el establecimiento de los programas de armas
nucleares.
Un tercer punto explosivo existe en la península
coreana donde Corea del norte se ha retirado del Tratado de No
Proliferación Nuclear y de otros acuerdos que restringían
su programa nuclear. El gobierno de norcoreano ha anunciado que
ampliará su programa de las armas nucleares a menos que
E.E.U.U. acuerde las negociaciones para establecer un pacto mutuo
de seguridad.
Las políticas del gobierno de E.E.U.U. se
están moviendo peligrosamente en la dirección de
hacer de las armas nucleares un componente integral de su estructura
normal de fuerza, y los terroristas están desafiando cada
vez más el orden establecido. Las organizaciones terroristas
han estado buscando audazmente el acceso al armamento de destrucción
total. Más allá de esto, la guerra reciente de Iraq,
emprendida para eliminar la amenaza de la supuesta posesión
iraqi de estas armas, parece irónicamente, haber enviado
el mensaje a Corea del norte y a otras naciones que la manera
más eficaz de disuadir a Estados Unidos es procediendo
secretamente y con urgencia para desarrollar un arsenal de armas
nucleares.
Las políticas oficiales estadounidenses
para desarrollar armas nucleares más pequeñas y
más usables, para investigar un arma nuclear penetrante
para usarse como "destructora de bunkers," y para reiniciar
pruebas nuclear subterráneas, junto con la doctrina y la
práctica de la guerra del derecho preferente, han aumentado
dramáticamente la perspectiva de guerras nucleares futuras.
Las políticas y las acciones nucleares del gobierno de
E.E.U.U. han demostrado claramente la provocación a los
países que han sido nombrados por el presidente Bush como
miembros del "eje del mal" o que han sido señalados
por la actual administración como amenazas potenciales
a Estados Unidos. Varios de estos países están fuertemente
impulsados en poseer tales armas como única forma de enfrentar
la intimidación y amenazas norteamericanas
No existe circunstancia, incluso la venganza, en
la cual el uso de armas nucleares sería prudente, moral
o legal según el derecho internacional. La única
política aceptable con respecto a las armas nucleares debe
ser alcanzar rápidamente su eliminación total, según
lo han solicitado las más prestigiadas figuras religiosas,
el Tribunal Internacional de Justicia en1996, y muchos gobiernos
y respetables representantes de la sociedad civil. La realización
de tales metas también reduciría drásticamente
las posibilidades de que armas nucleares caigan en manos de las
organizaciones terroristas.
Dada la existencia de tratados que prohíben
ya las armas químicas y biológicas,, la proscribción
y el desarme de armas nucleares consolidaría la prohibición
y eliminación de todo el armamento de destrucción
total. Tal prohibición, y el acompañamiento de regímenes
de verificación, podrían conducir en un cierto plazo
a una mayor confianza de los líderes mundiales al cumplimiento
de la ley, así como aumentar el resolver los conflictos
y agravios internacionales en forma no-violenta.
Es la insistencia de E.E.U.U. con respecto a conservar
como opción las armas nucleares lo que marca el ejemplo
para el mundo, reforzando la indisposición de otros estados
nucleares para impulsar el desarme nuclear e induce, a los estados
que se sienten amenazados, para tomar cualesquier medida aún
con el riesgo de una confrontación con Estados Unidos.
En este mundo después del 11 de septiembre, Estados Unidos
se ha convertido repentinamente para otros gobiernos, en un país
que hay disuadir en lugar de ser ,como lo era durante la Guerra
Fría, la nación que desalentaba la agresión
de otros.
Por estas razones, invitamos el gobierno de Estados
Unidos:
• A abandonar sus políticas nucleares
peligrosas y provocadoras, en especial, la investigación,
desarrollo y planes para acortar el tiempo necesario para reasumir
las pruebas de armas nucleares nuevas y más manuables.;
• Retirar el estado de alerta de la Guerra
Fría a su arsenal nuclear
• Cumplir con sus obligaciones del desarme
bajo el artículo VI del Tratado de No Proliferación
Nuclear y de la Conferencia de la Revisión de Treatyís,
incluyendo hacer irreversibles los acuerdos de reducción
de armamentos;
• Renunciar al uso primero o amenazar con
utilizar armas nucleares bajo todas las circunstancias;
• Entrar en negociaciones con Corea del norte
con un pacto mutuo de seguridad; y
• Asumir un liderazgo global y hacer la convocatoria
lo antes posible de una conferencia de desarme nuclear para lograr
rápidamente la creación de una forma conveniente
para comprobar la eliminación de todas las armas nucleares
y para controlar todos los materiales nucleares capaces de ser
convertidos en armamento.
También convocamos a los otros estados nucleares
para aceptar sus responsabilidades de trabajar hacia un mundo
sin armas de destrucción total como cuestión de
máxima prioridad.
Estos pasos que conducen a la negociación
y a la ratificación de un tratado para eliminar las armas
nucleares se deben coordinar con los arreglos existentes de la
prohibición de las armas biológicas y químicas
para establecer un régimen total dedicado a la eliminación
de todo el armamento de destrucción total. Sería
beneficioso en esa etapa también crear una institución
internacional con la responsabilidad de salvaguardar el mundo
contra tal armamento diabólico, incluyendo atenciones adicionales
asociadas a las tecnologías de punta, tales como armamentos
espaciales y tecnología de la super vigilancia, armas radiológicas,
guerra cibernética, robótica avanzada, ingeniería
genética y la nanotecnología..
Finalmente, recomendamos que una comisión
internacional de expertos y de figuras de irreprochable moralidad
sea designada por el Secretario General de las Naciones Unidas
para publicar un informe sobre el armamento existente y emergente
de destrucción total y para proponer los arreglos y las
recomendaciones internacionales de la política que realzarían
las perspectivas de la paz y de la seguridad global en los años
venideros y, sobretodo, evitar cualquier uso de armas de destrucción
total.
La humanidad está ante una encrucijada crítica,
y el futuro depende de nuestras acciones.
*La Nuclear Age Peace Foundation es una organización
internacional no lucrativa, independiente dedicada a la eliminación
de armas nucleares y de otras armas de destrucción total,
la consolidación del derecho internacional y la educación
de una nueva generación de líderes de la paz. Para
información adicional visite la página web de la
Fundación: www.wagingpeace.org.
*Rubén Arvizu
es Director para América Latina de la Nuclear Age Peace
Foundation.
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