Carta Abierta Al
Secretario De Estado
de Los Estados Unidos, Colin Powell:
Este es el Momento De Renunciar Como Protesta
6 Marzo 2003, Traducción de Rubén
Arvizu
Estimado Secretario Powell:
Su país lo necesita hoy más que nunca.
Como soldado, conoce muy bien las penas y sufrimientos
que trae la guerra. Usted también sabe que la guerra produce
consecuencias que son incontrolables.
En la guerra que se está gestando contra
Irak las consecuencias no han sido bien consideradas. Sin embargo,
es predecible suponer que la seguridad de los habitantes de Estados
Unidos será gravemente amenazada con ataques terroristas
dirigidos a este país.
Las guerras no ofrecen paz y, como usted sabe bien,
jamás deben ser libradas sin un apoyo internacional que
en cierta forma legitimice el sacrificio de muchas vidas en nombre
de una causa trascendente.
Una guerra contra Irak carece de legitimidad ante
los ojos del mundo y no cuenta con el apoyo de los aliados más
importantes de Estados Unidos. Nunca antes en la historia de la
humanidad se han unido tantas voces protestando contra un posible
conflicto armado.
Estas protestas, incluyen a los aliados más
leales de este país y provienen de todos los sectores sociales
del planeta.
A pesar de las explicaciones que se han ofrecido
y también las veladas amenazas, solo unos cuantos aliados
apoyan a la Unión Americana en su aventura bélica.
La administración Bush ha fracasado en su
intento de convencer en su caso contra Irak y al continuar con
los preparativos para la guerra está dividiendo a la nación
americana.
La Resolución 1441 no autoriza la guerra
contra Irak. Si Estados Unidos lleva adelante sus planes de ataque
actuará ilegalmente, violando la Carta de las Naciones
Unidas y el artículo VI (2) de la Constitución de
los Estados Unidos.
Cada reporte del Jefe de Inspectores de Armamentos
de las Naciones Unidas, Hans Blix, ha indicado una mayor cooperación
de Irak en el camino del desarmamento, pero la administración
Bush obstinadamente se ha puesto en una posición beligerante
sin tomar en consideración estos importantes progresos
En una guerra contra Irak no habra victoria ni
gloria para nuestro ejército. Mucha gente resultará
muerta, en su mayoría inocentes. Cortaremos la vida de
muchos jóvenes americanos e iraquies. Habremos ejercitado
ilegalmente el uso de la fuerza en lugar de aplicar la fuerza
de la ley.
Esto no es necesario. Pero cuando el gobierno de
la nación más poderosa del planeta desoye las protestas
de sus propios ciudadanos y no escucha a sus aliados o respeta
los dictados de la ley internacional, entonces quedan muy pocas
opciones que tomar.
Usted está en posición de influir
en el curso de estos eventos. Cuenta con el respeto del pueblo
americano y en muchos paises se le reconoce por su dedicación
a la paz usando el razonamiento y la prudencia.
Le pedimos que siga los dictados de su conciencia
y renuncie a su cargo como una protesta a esta guerra.
El pueblo americano lo apoyará de inmediato,
y una guerra inmoral e ilegal puede ser evitada antes de que se
inicie.
Esperamos que actue con la prontitud que lo exige
la grave situación que vivimos.
--David Krieger
Presidente, Nuclear Age Peace Foundation
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