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El Dificil Camino de la Paz en
Lugar de la Guerra Cuando lo Inimaginable es de nuevo Imaginable
Por Rubén Arvizu*, El 7 de febrero
de 2003
La historia del hombre podría resumirse
con cierto cinismo como una constante guerra con algunas pausas
llamadas paz.
Los avances de la ciencia y la tecnología
han sido mayores que las milenarias enseñanzas filosóficas.
El conócete a tí mismo de Sócrates no ha
sido superado, ni los sabios consejos de Confucio o mucho menos
el poner la otra mejilla cristiano. El precepto romano SI QUIERES
LA PAZ PREPARA LA GUERRA es el lema preferido en lugar de AMA
A TU PROJIMO COMO A TI MISMO. La mente continúa su dominio
sobre el corazón.
Entramos con paso firme al tercer milenio invocando
las mismas “soluciones” para dirimir disputas, imponer
voluntades o reafirmar dominancias que las que el hommo erectus
argumentó al blandir una piedra o la quijada de un equino.
La enorme diferencia es que a partir de 1945 existe la posibilidad
de una humanidad extinta por su propia mano.
Los grandes intereses económicos mueven
la geopolítica del planeta. Los convenientes aliados de
ayer son los enemigos de hoy. Las alianzas que hace unos años
eran aceptables debido a la llamada guerra fría ahora ya
no sólo son innecesarias sino condenables.
Nadie puede negar la maldad que mueve los actos
de Saddam Hussein, pero eso no es novedad. Su historial criminal
se remonta a más de 30 años. Pero también
es maldad el haber permitido y promovido su ascenso al poder.
Cerrar los ojos o hacerse el disimulado cuando el despótico
Saddam masacraba a los kurdos con armas de destrucción
masiva era apropiado ya que Irak estaba en guerra con Irán,
mortal enemigo de Estados Unidos a partir del ascenso al poder
del Ayatollah Komeini. Tanto Estados Unidos como Alemania, Francia,
Inglaterra y varias naciones asiáticas proveyeron a Saddam
con los elementos necesarios para que elaborara las armas que
ahora son el motivo de la muy posible guerra contra el régimen
de Irak.
Pero, ¿cómo argumentar que para evitar
que Saddam tenga la posibilidad de construír algún
instrumento nuclear Estados Unidos está dispuesto a utilizar
armas nucleares “tácticas”? ¿Cómo
evitaríamos que más tarde la India o Pakistán
se lancen mutuamente un ataque nuclear “preventivo”?
Lo mismo podría decirse de China con Taiwán o Israel
contra alguna nación árabe. Estamos abriendo la
más terrible caja de Pandora.
La señora Condolezza Rice o el Secretario
de Estado Collin Powell ¿podrán asegurar que las
radiaciones de esas armas “tácticas” no cruzarán
las fronteras de los países vecinos a Irak? Las llamadas
SMART BOMBS ¿son lo bastante inteligentes para distinguir
los blancos militares de la población civil? ¿O
continuaremos añadiendo daños colaterales a la lista
de acciones militares?
Las Naciones Unidas y sus inspectores en Irak,
con todas las fallas humanas que puedan tener, son todavía
la mejor opción para evitar encender la mecha de una conflagación
que a toda costa tenemos que evitar.
*Rubén Arvizu es Director para Latino América de
la Nuclear Age Peace Foundation.
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